lunes, 9 de enero de 2012

El camino solitario XV: Sentimientos ocultos


La princesa se quedo impresionada mientras veía al chico. Apenas podía decir ni una sola palabra, asique el teniente le ayudo.

- Es un chico bastante joven, pero ya tiene el valor suficiente y la habilidad como para enfrentarse a los soldados del rey… Creo que tiene un gran futuro por delante aquí. Pero eso es algo que decide usted, majestad…
- Su edad también podría ser un problema… Tal vez sea demasiado joven…
- La elección es suya, majestad…
- Padre… ¿puedo dirigirme a mi habitación?
- ¿Acaso ya te has cansado hija? Aun queda lo mejor
- Quiero estar allí un tiempo…
- Está bien… Teniente, ¿le importaría acompañarla?
- Por supuesto que no majestad.

El teniente hizo una reverencia y se fue junto a la princesa hacia su habitación. Durante todo el camino, ella no dijo nada hasta que llego a la puerta de su habitación.

- Teniente… ¿Podría pedirle algo?- Pregunto la chica mientras miraba al suelo
- Por supuesto princesa, ¿qué puedo hacer por usted?
- Aquel chico… ¿lo podría traer aquí?


Tardaron algunos minutos, y Rober llego a la habitación algo serio. Los guardias que estaban allí, le abrieron la puerta y dentro solo estaba la princesa mirando por la ventana. Esta ni se giro al entrar Rober, y la puerta se cerró lentamente.

- Pensé que habías muerto…- Dijo la princesa bastante seria
- Mucha gente pensó eso
- ¿Entonces qué haces aquí?
- Entrar en la guardia
- ¿Qué demonios estás haciendo?

La princesa se giro y Rober pudo ver lágrimas en su rostro, aunque al mismo tiempo pudo ver que la princesa estaba bastante cabreada.

- Vine a convertirme en el teniente
- ¿Por qué?
- Para que no te obliguen a estar aquí encerrada, para que puedas ser libre…
- ¿Por qué? ¿Por qué haces esto por mí? ¡Yo he destruido tu vida!

El chico no dijo mas mientras miraba al suelo y la princesa continuó mientras no podía parar de llorar:

- Por mi culpa tuviste que matar al teniente… Y tuviste que huir del reino para evitar que el pueblo fuera en tu contra… Por tu culpa tu familia… Tu familia fue asesinada por las personas del pueblo al saber que eran los padres del asesino del teniente… ¡Todo esto es por mi culpa! ¡Deberías de olvidarte de mí! ¡O odiarme con todo tu corazón por lo que he hecho!

De repente, Rober dio un par de pasos al frente y dio una leve bofetada a la princesa, aunque hizo que la princesa se callase.

- Lo de mis padres no fue culpa tuya… El que tuviera que huir del reino tampoco fue culpa tuya… Fui yo quien mato al teniente, sin que tú me lo ordenases… Y si aun te sientes culpable de esto, con esta bofetada estamos en paz.
- Rober… Tu…

Ninguno de ellos dijo nada más y se abrazaron con todas sus fuerzas.

- Me convertiré en el teniente... y te hare la chica más feliz del mundo… pase lo que pase, te lo prometo
- Por favor… No me abandones nunca…

Ambos se separaron unos segundos y se miraban a los ojos. No se querían separa, e incluso se juntaron un poco mas mientras cerraban los ojos y juntaban sus rostros.

- ¡Rober!- Interrumpió alguien golpeando la puerta- Ven al salón, el rey quiere anunciar a las personas que han pasado la prueba

Los dos chicos se asustaron y se separaron rápidamente mientras se sonrojaban.
- Lo siento, pero tengo que irme
- Está bien, ve

El chico se dirigió la puerta y al abrirla pudo ver al teniente esperando allí.

- Mucha suerte, joven soldado- Dijo la princesa con una gran sonrisa
- Muchas gracias, princesa.

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