
Rober fue llevado a un oscuro lugar, en lo más profundo del castillo. Le encadenaron las piernas en una celda, y le dejaron a oscuras sin poder hablar con nadie. En ese tiempo, Rober no podía imaginar nada de lo que ocurría. No podía escuchar nada del mundo exterior, ni siquiera podía saber cuando era día y cuando noche. Y así pasaron las horas, aunque parecieron días… Así pasaron los días, aunque parecieran semanas… Y así pasaron semanas, aunque parecieran meses enteros…. De vez en cuando, un hombre entraba en la celda y le lanzaba algo de comida al chico, no lo para que le quitara el hambre, pero lo suficiente para que no muriese hambriento… Un día, alguien entro a la celda mientras encendía bastantes antorchas. El chico estaba bastante cansado, y al no estar acostumbrado al ver la luz tardo algunos minutos en poder ver con claridad.
- Estefan… ¿Qué haces aquí?- Pregunto Rober casi sin poder hablar
- He venido para hablar contigo…
- Quien te dice que quiera hacerlo…
- Tienes que hacerlo, es tu única posibilidad… de salir de aquí…
- Como si tú tuvieras esos poderes…
- Dime chico…. ¿sabes cuánto llevas aquí? La oscuridad, el no poder hablar con nadie… Seguro que no sabes en el día que estamos.
- Como si eso importara…
- Pues sí que importa, ya ha pasado una semana del cumpleaños de la reina Amanda… Si, la reina Amanda…
- Un momento… quieres decir…
- Que ahora mismo estas ante el rey joven… Por eso tengo ese poder
- Entiendo…
- Quiero ofrecerte algo… Yo sería capaz de darte la libertad que necesitas, dinero, un lugar donde vivir, prestigio… Todo lo pidas…
- ¿Cuál es el problema?
- Que deberías de trabajar para mí, como mi nuevo teniente…
- Teniente… Ahora… No tendría…
- Eres joven Rober, podrías seguir siendo teniente para cuando haya una nueva princesa…
- Y que… ganas tú con esto…
- Piénsalo… Jamás ha tenido este reino un teniente tan joven como tu… Sé que eres fuerte, por lo que podrías llegar a tener ese puesto sin duda alguna… Podrías llegar a ser una leyenda chico
- Una leyenda…
- Sé que debe de ser difícil esto para ti, pero te daré todo lo que me pidas para esto chico…
- Tan solo… tendría dos peticiones…
- ¿Cuáles?
- EL subteniente, lo escogería yo. Seria Oscar, un gran compañero mío…
- Y gran luchador por lo que se… ¿Y la segunda?
- Quisiera… Poder seguir viendo a la reina… ¿Seria eso posible?
- Conozco la amistad que tenían entre vosotros desde que eran muy pequeños asique… No tengo problema con eso…
- Pero Estefan… Digo su majestad… El pueblo no aceptara esto…
- Este es mi pueblo chico, asique harán lo que yo les diga… Avisare a un guardia, que te liberen y que te lleven a un lugar para que te puedan limpiar para poder presentarte ante el pueblo…. Haremos público tu nombramiento… Y Rober, ¿sin rencores verdad?
- Por supuesto que no, majestad…- Dijo el chico mirando hacia otro lado
El chico no quería ser el soldado del hombre a quien más odiaba en esos momentos, pero sabía su condición… Si no trabajaba para él, quería encerrado para el resto de su vida… Si no trabajaba para él, se quedaría olvidado para el mundo… Y si no trabajaba para él, no volvería a ver a su amada
No hay comentarios:
Publicar un comentario