
Un soldado llego a los pocos segundos a la habitación de la princesa y se quedo impresionado al ver lo que había pasado. Los guardaespaldas de Amanda habían sido asesinados, y dentro de la habitación estaba el teniente con una espada clavada en el estomago. A su lado, la princesa Amanda que no podía parar de llorar y un chico que temblaba de miedo y con las manos llenas de sangre.
- Qué demonios ha pasado aquí…
Otros guardias llegaron algo alterados al lugar y miraron al soldado que estaba en la habitación.
- Subteniente Alex, le hemos estado buscando. El rey le ha ordenado que vigile al teniente…- El guardia no acabo la frase al ver la masacre que había dentro de la habitación.
- Es demasiado tarde…- Respondió el Subteniente mientras iba hacia la princesa y la cogía entre brazos- Escuche lo que el rey quería hacer con el teniente, si me hubiera avisado él en persona podría haber evitado todo esto… Me llevare a la princesa a otro lugar, junto a su padre.
- ¿Qué hacemos con el chico? Parece traumatizado…
- Fue él quien mató al antiguo teniente… Esperad a que regrese, y yo me encargaré de él- Dijo Alex mientras sacaba a la chica que tampoco podía hablar
El Subteniente llego a la habitación del rey y dejo allí a la princesa. En pocos segundos, explicó al rey lo ocurrido en su habitación y se marcho a por Rober. En ninguno momento, el rey se impresiono de la historia que le había contado.
- Padre…- Dijo la princesa que no paraba de llorar- Que va… que va a pasar con Rober…
- El es un asesino hija mía…
- El mato al teniente para…
- Lo sé, pero a los ojos del pueblo solo será un asesino y no un héroe… Para ellos, Carlos simplemente era el mejor teniente que conocían… y el chico será su asesino… Alex lo sabe, y no quiere esa vida para el joven…
- Pero él…
- Olvídate de ese chico hija mía, y olvídate de todo lo ocurrido esta noche. Piensa en tu futuro, y en el futuro de este reino.
Alex llego de nuevo a la habitación y pudo ver que Rober se había movido del lugar. Estaba sentado contra la pared, mirando fijamente al cuerpo de Carlos.
- No tenía otra opción…- Dijo el chico muy seriamente
- Lo sé chico…
- Él iba a matarla…
- Pero has sido tú quien le ha matado, y el pueblo no dejara esto así…
En un instante, el subteniente saco la espada y la puso sobre el chico.
- Dime chico… ¿que es lo que querías hacer con tu vida? ¿Qué es lo que querías hacer, si no murieses hoy?
- ¿Yo?... Me hubiera gustado… hacerla feliz…
- ¿A una chica?
- Ella es algo más que eso… Es alguien que volverá a vivir malos momentos, sin que ella quiera…
El subteniente sonrió y aparto la espada mientras seguía mirando al chico.
- Eres alguien muy noble… Sería una pena perderte en un lugar como este… Pero no puedo dejarte marchar así sin más… Aun así, tengo una misión fuera del castillo, y tardare algunos meses en volver… Sera algo muy duro, pasaras por un infierno… Pero pasara el tiempo suficiente como para que la gente se olvide de esto.
- Asique… Abandonar a mi familia, mis amigos y todo… Toda mi vida…
- O morir aquí mismo, como el chico que asesino al teniente Carlos. Tú decides, mocoso.
4 años más tarde…
En estos últimos años no había cambiado nada en el reino. La gente había olvidado al antiguo teniente, y el rey proclamó al nuevo teniente a Alex, quien estuvo muchos años de viaje fuera del castillo. Al fin había vuelto el teniente, y como celebración, el rey organizo en su salón unas pruebas para reclutar a nuevos soldados. La gente que quería unirse a la guardia real estaba muy ilusionada, porque era la primera vez que podían entrar dentro del palacio y sabían que el mismo rey junto a su hija mirarían las pruebas. En total, eran más de 30 nuevos aspirantes. La mayoría hombres fuertes de unos 20 años de edad, aunque había alguna excepción. Había un chico, oculto con una bufanda, que media mucho menos que los demás hombres.
Las pruebas eran muy simples, todos los aspirantes tenían que luchar contra la guardia real mientras solo usaban armas de madera. Solo aquellos que impresionaran al rey o alguno de sus ayudantes pasarían la prueba
- Hoy- Se dirigió el rey ante los nuevos aspirantes- Van a luchar para poder luchar para poder unirse a este grupo… Espero que luchen con honor y valentía, porque solo así podrán unirse a mi ejército y proteger a tu reino… ¡Que comience la prueba!
Todos los hombres corrieron hacia la guardia y cargaron con todas sus fuerzas. Todos parecían muy animados y bastantes preparados para aquel día, pero la guardia del rey estaba bastante más preparada que aquellos hombres y luchaban mejor que ellos. A los pocos minutos, ya había hombres que no podían seguir luchando.
- Parece que este año hay mejores luchadores que los años anteriores… Les han estado esperando, teniente- Dijo el rey junto a su hija Amanda, quien había crecido bastante
- Eso parece, pero algunos de ellos ya han caído, y los demás apenas tienen más fuerza para poder seguir… Menos aquel chico de allí…
El teniente señalaba al chico más bajo que se movía con mucha rapidez. Podía esquivar los golpes de los guardias como si no fueran nada y luego le golpeaba con su espada rápidamente
- Es verdad… pero como todos ellos, aun le queda mucho que aprender…- Justo en ese momento, el chico tropezó y los guaridas le rodearon con las espadas
- A mí me gusta bastante… ¿Qué opina usted princesa?
- ¿Yo? No sé qué decirte sobre…
En aquel momento el chico se quito la bufanda y mostro su rostro a la princesa, quien se quedo de piedra.
- Rober… - Murmuro la chica impresionada.
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