lunes, 16 de enero de 2012

El camino solitario XVII: El camino del nuevo teniente


En cuanto acabó el día, el rey dio a conocer la lista de los nuevos miembros de su guardia real. Apenas eran 10 soldados nuevos, pero entre ellos estaban Rober y Oscar.
Pasaron los años, y los chicos comenzaron a hacer historia en el reino. Nunca antes habían entrado gente tan joven a la guardia real, ni mucho menos habían podido hacer tantas cosas por el rey. Había muchos rumores ya, de que Rober ya era casi igual de fuerte que el actual teniente. Aunque todo el mundo sabía, que él no seguiría siendo el teniente para cuando la princesa pudiera casarse dado su alta edad… Esa era una oportunidad para Rober, quien ya tenía 17 años y ya era general de un fuerte grupo de hombres junto a Oscar.


Un día normal… Una semana antes del decimoséptimo cumpleaños de la princesa Amanda…


Rober entrenaba junto a sus hombres en el salón del reino. Ya tenía un nombre bastante grande dentro de la casa real y muy pocos se atrevían a luchar contra él. El único que siempre quería luchar, era Oscar, quien se había vuelto mucho más fuerte físicamente y ahora llevaba un mandoble con él. Siempre que podían, peleaban entre ellos para así poder entrenar.
Mientras peleaban, el teniente apareció junto a los soldados y todos detuvieron su entrenamiento.

- Lo estáis haciendo bastante bien… si seguís entrenando así, llegareis a ser más fuertes que yo dentro de poco… Oye Rober… ¿podemos hablar? En privado

El chico guardo su espada mientras daba una señal a Oscar para él continuase el entrenamiento con los demás soldados

- ¿Qué es lo que ocurre Alex?
- Creo que tu ya estas al tanto de eso… Pero el rey pretende quitarme mi puesto ante de que la princesa esté preparada para la boda…
- Sí, he escuchado rumores por allí… Lo siento…
- No te preocupes, me ha prometido un buen lugar para poder vivir y el dinero suficiente para que no tenga que volver a trabajar, aunque no pienso abandonar la guardia real. Solo dejare el puesto a otro soldado
- ¿Qué tiene que ver esto conmigo?
- El rey me pregunto por un nuevo teniente, y yo le aconseje de que fueses tú
- ¿De veras? ¡Muchísimas gracias Alex!- Grito Rober muy alegre al escuchar eso
- Espera, déjame acabar… Me dijo que eres un buen soldado, y que tienes un futuro muy grande por delante pero… Que aun no tienes la suficiente experiencia para ser el teniente.
- Entonces…
- No me ha dicho que no te escogerá a ti, pero me hablo bastante bien de otro general… El general Estefan.
- He escuchado algo sobre él… Lleva ya muchos años en la guardia, ya tendrá la confianza del rey ganada…
- Mira Rober, no sé cuánto tiempo queda para que sea oficial la boda de la princesa… Pero si quieres hacerlo, debes de demostrar al rey que eres mejor que Estefan antes de que él anuncie la boda. Después ya será demasiado tarde… Ahora he de irme, he de preparar algunas cosas para un viaje de algunos soldados…
- Muchas gracias por la información Alex, te debo mucho…
- No lo olvides chico…Piensa bien las cosas y no cometas una locura… Si pierdes ahora la confianza del rey, será demasiado tarde para que puedas hacer algo.

Ambos se dieron la mano, y después el teniente se dirigió fuera del castillo. Rober se dispuso a volver al salón donde estaban entrenando sus hombres, pero a ver donde estaba, a escasos minutos de la habitación de la princesa, se dirigió hacia allí rápidamente. En la puerta había dos guardias, que al ver al general Rober hicieron una reverencia y le abrieron la puerta. Allí estaba la princesa, mirando por la ventana con un precioso vestido oscuro. En estos últimos años, la pequeña princesa había crecido mucho y tenía el pelo bastante largo. Se contaban por el pueblo, que era la princesa más bella de la historia.

- Rober… Estas aquí…- Dijo la princesa mientras se giraba. El general no dijo nada mas mientras esperaba que la puerta se cerrara. Los guardias cerraron la puerta y a dos segundos después el general se abalanzó hacia la princesa y la beso con todas sus fuerzas.

Ella tampoco se molesto y beso al general con todas sus fuerzas. Después se quedaron algunos segundos abrazados mientras se miraban a los ojos.

- Te he echado de menos…- Dijo ella bastante triste
- Para mi cada minuto que he estado lejos de ti, ha sido como una semana entera…
- Pero ahora… estamos juntos…
Se separaron un poco y Rober le saco una gran sonrisa a la princesa.
- He hablado con Alex… me ha hablado de su sustitución y me ha recomendado para ser el próximo teniente.
- ¿De veras?
- Si, asique… ya queda menos para estemos juntos para siempre… Aunque aun no sea el teniente, ya me queda muy poco
- Rober sobre eso… Mi padre ya ha tomado una decisión.
- ¿A qué te refieres?
- Él… Me ha dicho que me casare en la primera luna después de que cumple los 17 años… Y eso es…
- El mismo día de tu cumpleaños…
- Si… No sé si ha decidido ya quien será el teniente, pero si no eres tú… Ya no hay…

Rober se separo lo más rápido que pudo de la princesa y salió de la habitación

- ¿Ha dónde vas?- Pregunto ella desesperada
- Voy a demostrar a tu padre, que yo soy el teniente que necesita este reino. Ven al salón de entrenamiento, y lo entenderás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario